Tiene una situación privilegiada en el centro de Sevilla. A cien metros de La Campana y de la calle Sierpes.
El edificio San Andrés está compuesto por dos locales comerciales y cinco viviendas distribuidas en tres plantas.
Durante la Semana Santa pasan por la calle Orfila la mitad de las cofradías sevillanas que hacen estación de penitencia.